Hace un tiempo, el primer post de este blog (cuasi) musical se llamó “Anti – Vice”. Y el nuevo número de la revista Vice se llama “Anti – música”. Una declaración de guerra. Pero, por esta ocasión, y venciendo el asquito de ese magazine de moderneo, Vice ha ganado. No es que seamos “anti – música” pero los artículos ahí expuestos no tienen desperdicio: Uno donde habla de la música como sistema de control y adormecimiento de masas en supermercados, ascensores, comerciales....; Otro donde desmitifica el supuesto glamour de formar una banda de rock; Otra donde braman contra la industria musical; Una entrevista con los “anti – musicos” por excelencia: la banda anarco punk CRASS..... Incluso llegan a sugerir que la extrema proliferación de música en la actualidad es la causa de nuestra contemporánea estupidez y problemas mentales. Lo que me queda claro es algo: la música es poderosa y como dicen ellos mismos, es el arte que más “coloca” y puede volverse “esclava de las fuerzas del mal”.

CONTENIDO DEL ANTI-MUSIC ISSUE

28 sept 2009

Copyright vs Copyleft

¿Qué pasa cuándo un artista totalmente desconocido, gracias a la ayuda de la Internet y el intercambio de archivos se convierte en un verdadero fenómeno de la industria musical? Pues hay dos opciones: La primera, es que continúes siendo tal y como eras antes y sigas apostando por el intercambio de música como una forma de marketing y distribución alternativa a una industria discográfica cada vez más obsoleta y ambiciosa. La otra opción es que te dejes envolver por las mieles del éxito, pierdas el piso y de repente salgas a decir que estás en contra de la piratería y el intercambio de archivos por Internet; tal es el caso de Lilly Allen, quien pasó del total anonimato a la cima de las listas de ventas en cuestión de gb/s. Sin embargo, a últimas fechas Allen ha dado de que hablar más por sus declaraciones que por su propia música; hace algunas semanas anunciaba un nuevo blog en el cual mostraba su postura rechazando la piratería y el intercambio de música por Internet, además de pedir el apoyo de otros artistas.

Las reacciones no se hicieron esperar y las críticas llegaron, dentro de estas surge la de un músico llamado Dan Bull escribió una carta dirigida a Lilly bastante ingeniosa y contundente, haciéndole ver a la propia Allen lo limitado de su argumentación.

Hoy en día el blog de Lilly Allen no existe, sin embargo éste es una muestra de que a diez años de haber empezado la lucha entre las majors y aquellos que descargamos música sigue, pero los argumentos de las trasnacionales siguen siendo los mismos, no han podido entender o dar el salto en la comprensión del cambio de ideas que con la Internet se han gestado.

Les dejo el video de la carta de Dan Bull a Lilly Allen.