EL ESTUDIO DE GRABACIÓN COMO
CAMPO DE BATALLA IDEOLÓGICO

por: Horacio Espinosa


El sonido y actitud tradicional del rockero, con algunas modificaciones obvias relacionadas a los cambios tecnológicos, ha permanecido más o menos igual en esencia. El rock debe remitir al sudor y lúbrica provocación de los movimientos de caderas de ELVIS PRESLEY. Desde el deificado residente de Graceland la imagen del rock puro es la de un grupo o artista que respira como una “entidad orgánica” llena de energía cinética, si tomamos la imagen proporcionada por el crítico Joe Carducci.

El rock se oponía a la cerebral música culta por su “calidez” o mejor dicho “calentura” escénica: bajo, guitarra y batería interactuando en tiempo real en un éxtasis físico de esfuerzo y visceralidad. El rockero por antonomasia es el que “lo da todo en el escenario” frente al calculado y frío lugar que ocupa un músico de orquesta el cual se encuentra despersonalizado, un elemento más del puzzle de la pieza clásica, meros interpretes de una obra preescrita por la genialidad del autor, el cual, ni siquiera debe encontrarse en el escenario. El rock es “autenticidad” y puesta en escena espontánea, o al menos es el “ethos” que se persigue. El artificio en el rock fue tardíamente recibido, y con muchas reservas.

Artificio o Autenticidad. Dos polaridades enfrentadas en la música popular contemporánea, probablemente falsamente radicalizadas, como todas las polarizaciones, pero no por eso menos reales en cuanto a “faros ideológicos” que guían la historia del rock-pop. Mientras en el arte canónico (la plástica, básicamente) no hay nada inocente y esto se asume como tal, en el rock, tradicionalmente más “naive” y menos proclive a las teorizaciones se cree todavía en los valores “puros” de la música como vehículo para “expresar” lo que “uno trae dentro”, de forma honesta y directa.

Es probablemente desde el Glam Rock que la idea del rock como medio “natural” de expresión se ha venido deformando. En el centro de esta tensión al interior del rock se encuentra el rol del estudio de grabación como campo de batalla simbólico, que trasciende la trastienda técnica. Es decir, el “como sonar y como no sonar” no es solamente una pregunta práctica, también teórica e incluso ideológica ya que esconde, como mínimo, dos maneras opuestas de entender el rock. Dos maneras que pueden ser ejemplificadas en las posturas contrapuestas de Steve Albini, por un lado y Brian Eno, por el otro. Varios motivos existen para considerar a estos dos productores musicales como personajes que se espejean.

Eno, de nacionaliad británica, fue un caso de genial precocidad desarrollada en un entorno desfavorable de pobreza y falta de comodidades típica de una familia de clase obrera.Como si quisiera escapar de ese entorno gris que son los barrios obreros ingleses, a los 16 años ya estaba estudiando arte y experimentando con el sonido. Había que escapar del mundo, no meterse más en el; Huir de las carencias y vulgaridades de “lo real”. Su primer trabajo como músico fue en la SCRATCH ORCHESTRA, agrupación dirigida por el compositor vanguardista Cornelius Cardew, también colaboró en la banda sonora de films de corte experimental. La ambición del explorador (y el conquistador) de planetas, fue desde joven, el motor que hacía andar a Brian Eno.

Steve Albini, norteamericano, aprendió a tocar el bajo en plena efervescencia del punk mientras se recuperaba de una fractura de pierna, pero su primer participación en un grupo fue como baterista en una banda de punk que pasó sin pena ni gloria llamada JUST DUCKY. Después estudiaría periodismo y cubriría la escena punk de la zona de Chicago, involucrándose en ella activamente, primero con la pluma y después con las cuatro y seis cuerdas en los irrepetibles BIG BLACK ,RAPEMAN y más recientemente en SHELLAC. En cierta medida, nunca dejaría el punk , incluso cuando se mueve por terrenos no tan underground.

Con el tiempo, ambos músicos alternarían la ejecución musical con el involucramiento en proyectos ajenos. Productor le gusta llamarse a Brian Eno, Ingeniero de Sonido le gusta llamarse a Steve Albini. Brian Eno, como músico/productor a sido un renovador de la textura y el discurso en el rock, dotándolo de artificio y sensualidad plástica en los primeros ROXY MUSIC , pioneros del Glam; llevando a DAVID BOWIE hacia un sonido frío, galáctico y "filosófico" en su etapa más vanguardista en Berlín; y como productor, haciendo que la saltarína escena New Wave neoyorquina asumiera líneas de fuga experimentales en el “Remain in Light” de TALKING HEADS, una de las joyas de los ochenta, así como en la compilación No New York, matriz de lo que se conocería como la "No Wave". Sus producciones no son vastas pero casi todas hitos rompedores en la historia de la música popular.

Por su parte, Steve Albini representa, para muchos, la “honestidad”, el apego al canon del rock, a la autenticidad y la lucha feroz contra “la dominación tecnológica”. Desde el punk como bandera, su formula como “Ingeniero” es la de “no figurar”; respetar a cada grupo en su sonido, intentando que suenen “lo mas fieles a si mismos”, sin adornos. Las bandas con las que ha colaborado son miles, como buen obrero, y de todos los rincones del mundo, muchas de ellas no figuraran en los libros de historia del rock como la española LA HABITACIÓN ROJA, pero otras han sido básicamente los bombazos que han marcado el rock de finales de los ochenta hasta la fecha, el ha sido “productor”.... perdón Don Albini: “Ingeniero” del “Surfer Rosa” de PIXIES, el “Rid of Me” de PJ HARVEY o el inmenso single “My Father, My King” de MOGWAI. Puro trallazo visceral sin concesiones.

En cuanto a la manera en como se asume el trabajo en el estudio, el magnifico crítico Simon Reynolds dice sobre Brian Eno que este funciona a partir de la triada “timbre/textura/cromatismo” con la intención de crear, para cada canción, un “espacio psico-acústico ficcional”. Eno, de esta manera, desprecia hacer “el documento de una banda de rock” sino que su intención es crear un paisaje sonoro a partir de bases conceptuales. Es decir, que su visión de la música es visual (nunca mejor dicho). Se cuenta que Eno, antes de asumirse como el artífice de la renovación sonora de U2 durante los noventas le advirtió a Bono, palabras más palabras menos: la música me importa un pepino, estoy más interesado “en pintar cuadros”.

En su faceta como productor, para Eno el estudio lo es todo, hay que resaltar y llevar sus potencialidades más allá de todo límite. Expandir el sonido, magnificarlo, hacerlo que vuele, crear atmósferas, hacer uso de efectos. Conseguir que los sonidos nos hagan imaginar cosas. El grupo que toca frente a Brian Eno es importante, pero su mente prodigiosa de productor tiene mejores planes para ellos... El productor es Dios Creador.

Julián Ruiz, critico y productor español más bien mediocre y en la línea de los 40 principales, con típico prejuicio rockero ante la palabra “Arte” pretende “ofender” a Brian Eno llamándolo ¡Intelectual!, no le perdona que, en su opinión, desprecie el trabajo artesanal asumiendose como “Artista Total” antes que como "Músico". El cuenta que en una entrevista con Bryan Ferry ex vocalista de Roxy Music este se refirió al genio del ambient como un “pendejo engreído" que ve a la música como mero “entretenimiento” (y fuente de dinero, of course). Es por todos conocido que Brian Eno posee (casi) todos los derechos de Roxy Music y por lo tanto en la reuniones de Phil Manzanera y compañía su repertorio es bastante limitado. Tendría que regresar Eno a la alineación cosa que le parece tan humillante como trabajar de cargador en un mercado de abastos. Se siente mejor trabajando para Microsoft en el desarrollo de la sonoridad del ambiente windows ($$$).

Brian Eno prefiere las texturas sonoras a manera de colores en una paleta con los cuales pintar ambientes acústicos en menosprecio de los riffs y las secciones rítmicas; para conseguir esta prevalencia del "cromatismo" en la música se vale de una infinidad de “trucos” de estudio. Steve Albini, es otra historia. Se ha ganado una merecida fama entre la fauna rockera por su forma de grabar los riffs de guitarra y la sección rítmica de la batería, sobretodo. En la wikipedia dedicada al Surfer Rosa de Pixies se asegura que utilizó metodos “experimentales” para grabar las baterías. Esto no es tan cierto. En todo caso, su método podría describirse como “hiperrealista”.

Para Steve Albini, un estudio muchas veces “falsea” el sonido del grupo de rock y para buscar el efecto "de realidad" suele recurrir a “ocurrencias” para hacer que el grupo parezca más fidedigno: graba a las bandas “en vivo” y no instrumento por instrumento, coloca micrófonos en todo el espacio de grabación para rescatar el eco “real” o “natural” de los lugares, graba las baterías en el cuarto de baño para que suenen “de verdad”; incluso, en algunas ocasiones no quita de la grabación algunas de las conversaciones que tiene con los músicos, como el famoso “You fuckin Die!” entre el y Frank Black de Pixies incluido en la canción “Vamos”.

El método de Albini es el tan odiado por Brian Eno “método documental”. El de Chicago se subordina ante la propuesta de la banda y lo que pretende es ayudar a que estos suenen como si estuviesen tocando en vivo. Su papel como ingeniero es el de “desaparecer” de la grabación final, haciendo solamente de apoyo para que el grupo desarrolle su “propio potencial”; se dice que el afirma que si un grupo es bueno sonará bien, y punto. Para Albini, es un insulto al músico que el productor tome el mando del grupo durante la grabación cuando su trabajo debería consistir solamente en resolver problemas. Se comenta que cuando cobra lo hace en función de si los miembros de la banda le parecen simpáticos o si “rockean” o no. Suele no cobrar o cobrar poco si el grupo le parece apasionante.

Su filosofía respecto el rock es tan inquebrantable que en la carátula del CD de “Songs about fucking” de Big Black, afirma: “El futuro pertenece a los leales a lo análogo. ¡A chingar a su madre con lo digital!". Es como si reconociera cierta naturaleza "pura" en el ruido sin artificios, en la falta de pulimentos. Albini ve en el ruido el último escalón de una naturaleza perdida, el remanente de esos sonidos ahora civilizados que sirven para relajarse en los centros comerciales o aeropuertos. Está claro que Brian Eno es su perfecto opuesto en tanto creador de joyas ambient del tipo “Music for Airports”, antecedente del intrascendente y etéreo chill out.

Para Joe Carducci, el rock, como música “pesada” remite a valores “viriles” relacionados con el trabajo: Industria pesada, maquinaría pesada, cero refinamientos. Brian Eno trabaja en la acera de enfrente del rock. Es un detallista cerebral que busca la armonía de un conjunto antes que la “sinceridad” de una pasión bruta y destructiva. En el esquema tradicionalista del rock Brian Eno sería un “afeminado”.

Albini intenta, como ingeniero, tener el rol imposible de desaparecer y dejar solo el ruido de los grupos en estado bruto, extraña paradoja ya que los discos que produce son precisamente recordados por tener “el sello Albini”. En cierta medida, Steve, es un conservador, su lucha es por que nada se entrometa (la tecnología, el ingeniero, la razón, el capital) entre el escucha y el ruido “al natural”. Pero, la música como cualquier otra forma de cultura es todo, menos natural, todo menos ingenua. El hace “artificiosamente” que los grupos suenen “naturales”. El quisiera, seguramente de forma honesta pero "naive" que la música no estuviese inserta dentro del mercado, lo cual es contradictorio con el hecho de que el mismo ha sido "el centro del mercado" y si no ¿Por que aceptaría hacer el “In Utero”, disco póstumo de NIRVANA, probablemente el último gran negocio de la MTV y del rock?

Curiosamente, en el mismo año de 1993, y cada uno por su cuenta obviamente, produjeron dos discos bastante exitosos y representativos, cada uno a su manera, del sonido de la década de los noventa. Brian Eno el “Zooropa” de U2 y Steve Albini el “In Utero” de Nirvana. Podría haber elegido trabajos más oscuros y snobs, pero no hace falta, estos álbumes, además de ejemplares son bastante elocuentes. Aquí van dos tracks, uno de cada uno. El sinuoso y artificial “Lemon” de U2 versus el austero y visceral “Heart Shape Box” de Nirvana. Cada canción es una joya en la producción pero además dos formas distintas de entender "el artesanado" del rock así como dos esquemas éticos, filosóficos y políticos opuestos ¿Hay experiencias de armonización entre estas perspectivas divergentes en la historia del rock? Yo creo que si, pero de eso hablaremos en otra ocasión, ahora, mánchense las manos: ¿Eno o Albini?




LISTA NADA EXHAUSTIVA DE PROUCCIONES.

BRIAN ENO

Ultravox – “Ultravox!” (1977)

Mars, D.N.A, Lydia Lunch y otros – “No New York” (1978)

Talking Heads – “Remain in Light” (1980)

John Cale – “Words for the dying” (1989)

U2 – “Acthung Baby” (1991)

James – “Laid” (1991)

Slowdive – “Souvlaki” (1993)

U2 – “Zooropa” (1993)

David Bowie – “Outside” (1995)

Coldplay – “Viva la Vida” (2008)

STEVE ALBINI

Pixies – “Surfer Rosa” (1987)

Breeders – “Pod” (1990)

Fugazi – “In on the kill taker” (1992)

PJ Harvey – “Rid of Me” (1993)

Nirvana – “In Utero” (1993)

Varios – “The Beavis and Butthead experience” (1993)

Melt-Banana – “Speak Squeak Creak” (1994)

The Ex – “Starters Alternators” (1998)

Neurosis – “A sun that never sets” (2001)

Godspeed! You Black Emperor – “Yanqui U.X.O” (2002)


22 dic. 2011

TWIN PARADOX

Extraño mundo de paradojas en el que vive Twin Sister. Mientras su ep “Colour your life” (Infinite sound, 2010) se convirtió rápidamente en carne codiciada del snobground más o menos “enterado”, ahora con su primer y más pulido primer disco esta microcamarilla de fans quizá se extinga debido precisamente a su evolución como grupo. Para su primer producción podríamos haber colocado a Twin Sister en el circuito de los grupos post Stereolab y post Cocteau Twins, es decir en una especie de universo dream-kraut, donde la gracia es saber calcar finamente a dos de las bandas mas laudeadas de los últimos 30 años. Es decir, su sonido era perfectamente reconocible como parte de un línea dadora de alcurnia, y aunque históricamente valorada, muy poco apta para las masas. Pues bien, ahora que suenan más “producidos”, es decir, menos sucios, peligra su reconocimiento “under” (Curioso vicio, del cual soy participe también, ese de valorar una banda por la “autenticidad” entendida como precariedad sonora y falta de pulimento). La paradoja en este salto del “first ep into the first lp” es que Twin Sister, siendo una banda tan joven y la cual no ha cambiado radicalmente de referencias, puede ser ahora banalizada como grupo que a alcanzado la “odiada” madurez, es decir, que a perdido su marca de independencia: el sonido lo-fi. Para muestra, de este salto ¿mainstream? es la voz de Andrea Estella, antes una fascinante cascada de gorgoritos y manierismos a la Liz Fraser, comparación más que obvia para aquellos que hemos tenido la oportunidad de disfrutar sus conciertos de “aquella época” (sic). Para esta grabación, la voz, se entiende mejor sin su anterior tendencia al infantilismo presumiblemente impostado; pero también se ha limpiado considerablemente la producción haciendo que el grupo se aleje razonablemente del radio de influencia Cocteau Twins para estar mas cerca de unos Blonde Redhead pop meets el rock psicodélico de los sesenta, desbarajuste de géneros que da cuenta de una banda que está tratando de conseguir la tan codiciada identidad propia. En suma, la extraña paradoja de este grupo, es que sea factible decir que su primera producción sea ya puerto de llegada y que esto provoque en algunos las ganas de correr a refugiarse en esa pequeña y naif habitación que era la portada de su primer Ep. ¿Añoranza por “ la inocencia perdida”? (¿o inexperiencia?); curiosos pliegues bizantinos en los que nos metemos los críticos cuando lo más seguro es que los integrantes de este grupo apenas estén empezando a sentirse cómodos con sus propios instrumentos. Y como todo depende del cristal con que se mire, para mi este es un maravilloso disco de pop, sin ensueños ni nada, lo cual no niega que su Ep sea una joya inmejorable de ese cacareado “pop de alcoba”, como les gustaba decir a algunos críticos por ahí del año 2000; y es que reconocer el pasado no es contraer matrimonio con nadie, así que los invito a salir de su habitación por mas acogedora que sea y por más que les encanten sus ositos de peluche. Dicho esto, que fastidio será escuchar ante la pregunta: “¿Te gustó el de Twin Sister?”, “Me gustó más el primero...” Salud.

ALBUM: Twin Sister – In Heaven (Domino, 2011)




El loco del reggae LEE “SCRATCH” PERRY, cuando le preguntaron que era el “dub” dijo algo más o menos así, en una de las definiciones más bonitas de un género musical: “todo sonido tiene su sombra, pues bien, el dub es la sombra de la música”. MARIA MINERVA, con su “Cabaret Cixous”, pero ya antes incluso, ha hecho un disco que es pura sombra. Maria Luur, rubia y estona, dejó su residencia báltica para hacer de Londres su hogar y es en esta metrópoli insular donde construye sus artefactos pop antes que canciones propiamente dichas. Acostumbrados a leer sobre ella lo mismo que se asocia a tantos otros: “revival synth pop”, “pop hipnagógico” (¡!), “chillwave” (uff!), “pop lomográfico” (¿?); hay que reconocer que al igual que estos “tantos otros” tiene una pasión vintage por sonidos, técnicas de producción y estética que no excede el año de 1989. Si acaso se arriesga a llegar a 1992. Lo que en mi opinión la pone un paso afuera de este museo de los lugares comunes y la nostalgia es su capacidad de absorción del dub y el ambient como elementos impuros para la lógica del moderneo-mercadeo pop. Sin exagerar su originalidad (la dupla dub/ambient es todo menos única), lo especial es la manera en que lo introduce en el esquematismo pop, sin sonar experimental o cacofónica Maria consigue hacer canciones que sorprenden por lo autorreferenciales y cíclicas, eludiendo crear estribillos o melodías reconocibles sin dejar de ser digeribles. La estona ha encontrado “el filo de la navaja” entre lo pop y lo experimental que en una anterior producción de este mismo año llamada “Tallin at Dawn” (en limitadísima edición de 150 ¡casettes!) se decantaba todavía más hacía lo segundo. Escucho a María y pienso en varios nombres: el modernista del dub MAD PROFESSOR por su manera de sacarle eco (sombra) a esos sintes emborronados; ANIKA, por su nórdico aliento a tormenta de nieve, tan aislado, tan enajenante ; pero sobre todo DANIEL LOPATIN uno de los hombres del momento en FORD AND LOPATIN (antes GAMES) y ONEOTHRIX POINT NEVER, proyectos con los cuales ha conseguido que el pop hecho con sintes suene a degradación sonora y reverberación ensoñadora. Que esta estona emocione sin obligarte a mencionar el revival Dream Pop como principal influencia sino a coetáneos suyos habla de que no todo en la música se ha vuelto una caja de reverberancia nostálgica.

Nota al pie: dicen que el título del álbum hace referencia a la pensadora feminista HELENE CIXOUS y que la portada es un guiño a la idea de ciberespacio descrita por los escritores cyberpunks de la era Reagan. Yo me imagino que en los bares de replicantes se escucha a Maria Minerva mientras se celebra con aire trágico que la vida es muy corta y no tenemos acceso al Dios de la multinacional que posee nuestro codec vital.



29 sept. 2011

S.C.U.M

I'm your creator
I think you fuckin traitor, chronic masturbator,
Shitlicker, user, self-abuser, jigger jigger!
What rock did you crawl from?
Which ..... did you come?
You Judas, Brutus, Vitus, Scum!
Hey four-eyes, come
That's right, it's a gun
Face is bubble, blood, and ...... street
Snowman with six holes clean into his fat fuckin guts
Psychotic drama mounts
Guts well deep then a spring is fount
I unload into his eyes


Blood springs
Dead snow
Blue skies

Scum. Nick Cave.










El rugir de los leones, el aullido de los lobos, el oleaje furioso del mar

huracanado y la espada destructora son porciones de la eternidad

demasiado grandes para que las aprecie el ojo humano.

William Blake. Proverbios del Infierno.


Cuando se es asiduo a conciertos uno siempre imagina cómo será ver a esas bandas que por alguna u otra razón han dejado de existir o que uno ve difícil pueda observar y escuchar en su vida. En la reciente presentación de Pixies en México, básicamente en la primera de todas las fechas, la del Corona Capital, hubo muchos comentarios al respecto, afirmaciones del tipo: "Crecí escuchando Pixies, un cabrón me regaló un casette y me volví loco. Ahora por fin puedo verlos y no me la creo". José Manuel Aguilera, vocalista y líder de La Barranca, era uno de los espectadores durante ese primer concierto de los de Boston en el país, durante el concierto su rostro no dejaba de demostrar satisfacción por lo que su ojos veían y sus oídos escuchaban; no sé si era la primera vez que veía a Pixies pero por su actitud parecía que sí. Así, uno fantasea con las bandas que lo han marcado y que disfrutaría poder ver en vivo aunque sea una vez.

Esta expectación crece cuando se trata de un festival, en donde la oferta musical se amplía y donde también los milagros pueden suceder, no por nada hay quien dice que estos eventos son una navidad adelantada. Aquí la cosa cambia, ya que no hablamos de un artista o banda solamente, sino de un cartel especifico, un cartel ideal. Se sueltan las preguntas ¿Cuál sería tu cartel ideal? ¿Qué bandas estarían siempre en un festival que organizaras? Y nuevamente la imaginación vuela. No cabe duda que según las respuestas obtenidas puedes darte una idea del tipo de festival que se imagina cada cual.

Pues bien, siempre he creído que un festival surge de esa idea, de esos sueños y de despertarse un domingo pensando en la bandas que tocarían en nuestro festival ideal. Y es así que cada festival va adquiriendo su propia personalidad y se van haciendo de un mayor o menor número de simpatizantes, algunos serán hypsters, de tendencia, mainstream o tan de avanzada que sólo cuenten con un asistente. En fin, afortunadamente hay espacio para todos y se puede elegir un favorito, aunque muchas veces no se pueda asistir a él basta con ver el cartel y emocionarse con los puros nombres ahí mencionados. En ese tenor, uno de los eventos más importantes de un festival, antes del propio evento, es el de las confirmaciones de artistas, que siempre son a cuenta gotas para que la emoción crezca y las entradas se vendan como pan caliente.

En ese tenor se inserta el Primavera Sound, uno de los festivales con más identidad y de los que mayor expectación crean a nivel internacional. Durante 10 años el festival ha ido marcando su idea de lo que debe ser un buen festival, en donde conjugan buena organización con buen gusto musical, librándose (al menos un poco, no del todo) de aquellos festivales hypster (Coachella, por ejemplo), con una apuesta muy clara, casi doctrinaria de lo que ha sido el devenir de la música. Así pues encontramos en un mismo sitio a esa banda que apenas va surgiendo y sólo ha sido escuchada por 10 personas, pero que en el Primavera será escuchada por más de 12; encontramos con mucho agrado también (y creo que este uno de los grandes aciertos de este festival) el rescate de bandas que han significado mucho para una época y que por algún motivo cayeron en el olvido y ahora resurgen para tocar por única o primera vez después de varios años de silencio.

Y como una estrategia de marketing (ellos lo dicen abiertamente, pero marketing de la banda, no del festival) anuncia para su edición del 2011 una banda que será anunciada el próximo 8 de noviembre y que será una gran noticia a nivel internacional. Es de esperarse el revuelo que ha causado tal anuncio y no es para menos, decir que éste será tema en la mayoría de los foros musicales no es cualquier cosa. Lo que nos lleva a preguntarnos y preguntarles ¿Qué banda o artista puede ser? ¿Quién puede causar ese gran revuelo? Uno puede empezar a imaginarse cosas, y como siempre habrá quien no salga de decir las bandas de siempre: Kings of Leon, Interpol, Franz Ferdinand, The Horrors y demás bandas que siempre son solicitadas en cualquier tipo de festival. Pero si volvemos sobre la idea de que el Primavera Sound tiene una idea clara de lo que es su festival, uno puede pensar en dos cosas (al menos esas se me ocurren en este momento) 1. El anuncio de un reencuentro de una banda "choncha" y que muchos esperan ver en vivo (The Smiths, Pulp, Cocteau Twins, Television, Velvet Underground, Suicide......Bowie) 2. Que una banda decida decir adios dentro del festival, en este tenor no se me ocurre alguna banda.

Es momento de echar a volar la imaginación y creer que nuestra banda favorita puede ser una confirmación para el Primavera Sound. ¿Ustedes cuál creen que sea?

Hace un tiempo, el primer post de este blog (cuasi) musical se llamó “Anti – Vice”. Y el nuevo número de la revista Vice se llama “Anti – música”. Una declaración de guerra. Pero, por esta ocasión, y venciendo el asquito de ese magazine de moderneo, Vice ha ganado. No es que seamos “anti – música” pero los artículos ahí expuestos no tienen desperdicio: Uno donde habla de la música como sistema de control y adormecimiento de masas en supermercados, ascensores, comerciales....; Otro donde desmitifica el supuesto glamour de formar una banda de rock; Otra donde braman contra la industria musical; Una entrevista con los “anti – musicos” por excelencia: la banda anarco punk CRASS..... Incluso llegan a sugerir que la extrema proliferación de música en la actualidad es la causa de nuestra contemporánea estupidez y problemas mentales. Lo que me queda claro es algo: la música es poderosa y como dicen ellos mismos, es el arte que más “coloca” y puede volverse “esclava de las fuerzas del mal”.

CONTENIDO DEL ANTI-MUSIC ISSUE